Importancia de las tareas en el Primer Ciclo Básico

25 de Agosto de 2008

Algunos padres piensan que las tareas no son necesarias en el Primer Ciclo Básico, especialmente por pensar que son muy chicos aún y por tener jornadas escolares prolongadas. Otros padres, sin embargo, las consideran importantes y piensan que se deben dar tareas desde temprana edad para que se transforme en un hábito.
La realización de las tareas refuerza y sistematiza lo aprendido durante las clases, ayudando a niños y niñas a organizarse y a manejar su tiempo. Por otro lado, la práctica de las tareas se va constituyendo un hábito, el que generalmente perdura hasta su vida adulta.
Las tareas escolares, tradicionalmente cumplen los objetivos de reforzar y sistematizar lo aprendido durante las clases. Para evaluar que tales objetivos se cumplan, el profesor debe previamente analizar el tipo de actividad que se propone, la extensión de la tarea y el aporte que le brindará al alumno en la construcción de sus conocimientos.
La tarea debe estar en directa relación con lo realizado durante la clase. Debe ser clara, precisa y no inducir a errores. El niño o niña, fácilmente, debe establecer el nexo entre la actividad y lo visto durante la clase. Estas actividades pueden ser variadas, como por ejemplo: una conversación, un dibujo, una lectura con un miembro de la familia, un registro de observaciones, la resolución de un problema, etc.
La extensión de la tarea no debe poner en peligro el tiempo de ocio y de juego que necesita todo niño. El profesor toma en cuenta la duración de la jornada de clases para planificar la extensión de las tareas.
Todas las tareas deben plantearle un desafío al niño o niña, acorde, por supuesto, con su madurez, de modo que no les genere una frustración la dificultad en su ejecución.
El profesor siempre revisa y comenta en la clase siguiente las tareas, porque de lo contrario no tiene sentido para los niños y niñas haberlas realizado.
Es muy importante que los padres se preocupen de tener un lugar adecuado para que sus hijos realicen las tareas. Debe ser un lugar de agrado del niño, estar bien iluminado, limpio y libre de interferencia, es decir, sin ruidos y bullicios que distraigan al niño o niña.
En síntesis, cabe decir que la práctica de las tareas es, sin duda, una instancia de refuerzo, de desafío y de descubrimiento.


Mónica Bracchiglione M.
Jefa del Departamento de Educación Básica