Hito de Apoderado y Alumnos de IV

HITO DE APODERADOS IV

El día martes 20 de noviembre el Departamento de Formación y Convivencia llevó a cabo el hito de despedida de los apoderados de IV medio de las dos sedes. Este encuentro tiene por objetivo despedir a los apoderados, muchos de los cuales dejan de ejercer este rol y por lo tanto, abandonan la cotidianeidad de la Scuola. Familias con más de 30 años de pertenencia, que con emoción participaron de esta última reunión de apoderados, recordando la niñez de sus hijos e hijas, sus anécdotas y la historia compartida una vez que se hicieron parte de la Scuola. Así, escribieron un sentido testimonio de su paso por la Scuola, donde reseñaron capítulo a capítulo sus vivencias más significativas. Recordaron, por ejemplo el primer día de clases, en que “luego de dejarlos en su sala cruzábamos los dedos para que no lloraran. Ahí los angustiados éramos nosotros. La ansiedad nos duraba toda la mañana. ¿Cómo estaría?, ¿Habría llorado?, ¿Habría peleado?, ¿Habría hecho amigos/as?, ¿Se habrá comido la colación?”.

Luego recordaron tantas actividades compartidas… que “partieron con las ¡¡Kermesse!!, en que esperábamos las ideas luminosas de nuestros artistas, y formábamos equipos de trabajo y construimos LOS MEJORES STAND SIEMPRE”. Luego repasaron paseos de curso, con y -luego- sin papás… pero especialmente, enfatizaron que son ahora ellos quienes se reúnen, forjando una amistad que fue mucho más allá que una relación de “apoderados de” y pasaron a ser verdaderos amigos.

Agregaron que “nos tocó un periodo de transición  y con destino incierto de nuestros espacios; en Valparaíso un colegio progenitor y en Viña un hijo pasajero, que fueron salvados por una fachada y un par de hermosos monumentos. Prevaleció un proyecto de continuidad y un hijo  robusto; y mira que fue buena la  historia… y hoy estamos juntos  escribiendo en un papel una historia común: La historia del hijo no deseado, que al igual que nuestros retoños, la vieja casona de Miraflores fue creciendo y creando músculos. La infraestructura primigenia, se fue transformando en una madura que poco a poco  fue satisfaciendo  las necesidades especiales de nuestros  hijos, creciendo hasta lo que es hoy: un hijo robusto, digno de su padre”.

“Una de las satisfacciones que nos dio la Scuola fue: el compañerismo, que los hace cuidarse unos a otros y apoyarse en las buenas y las malas. Son un clan de real amistad que durará toda la vida. El respeto, donde los errores eran asumidos, convirtiéndolos en aprendizajes. La tolerancia, donde todos se respetaban y se querían sin importar diferencias. El sentido de pertenencia, que no los convierte en seres humanos solos e individuales, sino por el contrario, los hace actuar pensando en el bienestar del grupo. Responsabilidad social, donde la solidaridad y empatía los lleva a hacer grandes obras. Y llegamos al final, con sentimientos encontrados… por un lado la alegría de terminar una etapa… la sensación de misión cumplida. Y por otra parte, el darse cuenta que ya no son nuestros “niñitos”, que inician una nueva etapa donde son protagonistas de sus propias decisiones. Queda atrás la confianza de la Scuola como un lugar seguro, como su segundo hogar; protegido y acompañado. Se pierde el “somos manada, somos un bloque”. Siempre encontraron aquí a alguien que los descubrió y los potenció en su individualidad… Que cada uno es importante y aporta… Esos fueron sus profesores. En conjunto con el colegio entregamos lo mejor, ya tienen los pilares necesarios para llegar donde ustedes quieran. La vida no tiene límites, el futuro es de ustedes!!”.

HITO ALUNNI IV

El día jueves 29 de noviembre en el Centro de Eventos de Recreo, el Departamento de Formación y Convivencia en conjunto con las directoras y profesores jefes condujeron el Hito de Despedida a Alumnos de IV Medio. En este especial encuentro se busca que los alumnos rescaten elementos de su trayectoria, para atesorarlos y proyectar la unión, aunque sigan caminos diferentes. Posterior a diversas actividades y un video sorpresa, este hito les brindó el espacio de poder decir lo no dicho, de despedirse con el corazón, de pedirse perdón y agradecer, todo necesario para cerrar un ciclo, toda una vida juntos.

De manera colectiva y escrita nos han dejado el testimonio de su paso por la cara Scuola:

“Todo comenzó hace muchos años atrás… cuando nuestros padres nos dijeron que entraríamos al colegio. Un lugar nuevo, más amplio, con nuevas amistades y desafíos futuros, el inicio de un viaje de 14 años lleno de aventuras y momentos inolvidables. La ansiedad de dejar a los papás y cambiar de ambiente, adaptarse a un nuevo horario, nuevas costumbres y reglas. El inicio de un viaje de aprendizaje, tanto académico como emocional que marcaría inevitablemente nuestras vidas. Al entrar por las puertas de la Scuola, encontramos sin darnos cuenta un lugar que pasaría a ser nuestro segundo hogar, lleno de personas que serían una familia para nosotros.

Algunos momentos inolvidables fueron el primer paseo de horcón, a valle del Elqui, excursiones, punta de choros, maitencillo y algarrobo que contienen historias que quedarán en la complicidad.

A pesar que estuvimos muchas veces por repetir algunos, pasamos… y con la ayuda de todos logramos sacar adelante los resultados y aquí estamos, contando la historia. Aprendimos que las notas no son lo más importante, pues no definen a las personas, lo más relevante es la simpatía. Junto con la media, llegó la adolescencia, momentos en que las cosas se pusieron duras y sin mayor motivo reclamábamos y causábamos desorden por todo. Hasta que llegó el viaje de estudios, llegaba el gran día, tan esperado. A duras penas avión tras avión llegamos a Palermo y entre pasta y copas y largos trayectos llegamos a Roma. Al fin se hacía realidad lo que estudiamos por tantos años… la capilla Sixtina, el Coliseo, la Fontana di Trevi. Un tarareo de fondo que hasta ahora acompaña… “In pizzi hu sul monte, du ana matemella non dividi sta gramella candistuda sta candella…. Tra la lero….”. Con tantos momentos compartidos, cada uno tomó su avión, pero los cursos se unieron y se creó una gran amistad, que se vio reflejada en carretas, juntas, pichangas.

Y llegó el día que termina el colegio… un día que sorpresivamente nos alcanzó, cubierto de nostalgia porque nos vemos dibujados en cada espacio del colegio, estresados, llorando, riendo, quejándose, durmiendo en clases y como siempre, muertos de hambre. Pero también nos encontramos con la tristeza de dejar una parte importante de nuestra familia, que no fue solamente una relación profesional sino también un lazo afectivo y cercano. Que a fin de cuentas nos trae incertidumbre el pensar en el futuro y comenzar de cero. Sin embargo, en el núcleo del adiós está presente la felicidad, pues damos nuestro primer paso a la libertad y al autoconocimiento que va a trascender en nuestras vidas. Sin duda, la Scuola fue nuestra casa y que nos entregó las herramientas para afrontar la vida. Estamos sumamente agradecidos por los valores entregados, de lo que somos y seremos. Hasta siempre Cara Scuola!!”

Equipo de Comunicaciones Scuola

Departamente de Gestión y Comunicación SIV. scuolaoficial@gmail.com